Todo maternidad - La red social de la maternidad. Todo sobre la embarazo, posparto y crianza

El bebé mide unos 39 cm de la cabeza a los pies y pesa alrededor de 1300 gramos.

El bebé ya ha desarrollado todos sus sentidos y los está probando. Toca, saborea, oye... Sin embargo, la vista es el sentido con el que menos puede practicar, ya que el útero es muy oscuro. La monotonía de la penumbra sólo queda interrumpida en forma de mínimo destello cuando te expones a una luz muy intensa.

El esqueleto de tu bebé ya está formado, pero aún es blando y muy flexible, pues todavía ha de acumular más depósitos de hierro, calcio y fósforo. Cada vez las arruguitas de su piel quedan más difuminadas y su pelo va creciendo. Su aspecto y su tamaño son muy parecidos a los que tendrá cuando nazca, aunque aún le falta coger peso a través de la grasa que va acumulando bajo la piel. Su cabeza aún es mucho más grande en relación al resto del cuerpo, algo que cambiará a partir de la semana 35.

A medida que el bebé vaya aumentando su peso, dispondrá de menos espacio en el útero, por lo que las pataditas dejarán paso a los codazos y rodillazos, ya que el bebé no tendrá suficiente sitio para estirar completamente sus extremidades.

¿Qué me está pasando?

embarazo actividad

Empiezas el tercer trimestre del embarazo, la recta final. Tu bebé aún tiene que coger mucho peso y eso significa que tú debes estar preparada para ese incremento, de medio kg a la semana. Esto condicionará tu día a día y la aparición de estrías o edemas. (link: Pies y tobillos hinchados en el embarazo)

El descanso es importante. Es conveniente que te relajes y que no aumentes tu actividad diaria, porque lo esperable es que te canses más y que tus movimientos sean más torpes. Escucha tu cuerpo y descansa ocho horas por la noche y estírate un rato después de comer. Sigue haciendo ejercicio, pero de forma suave. (link: Embarazo: actividades que mejoran tu estado)

A nivel emocional, estarás más nerviosa por las ganas de conocer a tu bebé y seguramente algo más distraída. (link: Sentirse embarazada)

A causa de la revolución hormonal que vive nuestro cuerpo y de la ansiedad que provoca traer un bebé al mundo, muchas mujeres tienen sueños más extraños de lo habitual y mucho más vívidos. Si esta circunstancia te angustia o te produce insomnio, lo primero que has de saber es que no debes tomar nada de forma literal, los sueños sueños son.

Antes de ir a la cama, puedes realizar algunos estiramientos muy suaves y relajantes para aliviar la tensión, pedir que tu pareja te haga un masaje, no pensar en todo lo que tienes que hacer... También es importante que no bebas muchos líquidos, pues esto aumentaría la necesidad de ir al baño por la noche y, de esta manera, si tu sueño se interrumpiera en una fase determinada, recordarías mejor lo soñado y eso (si has tenido una pesadilla) podría generarte angustia.