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Tu bebé ronda los 120 gramos y puede medir hasta 13 cm.

Si se realiza una ecografía en estas semanas, seguramente, verás a tu bebé sentadito con los pies cruzados. A lo mejor, lo sorprendes despierto, ensayando movimientos que, en poco tiempo, se harán más fuertes y coordinados.

El lanugo ya es evidente sobre una especie de segunda piel que le ha crecido al feto. Se trata del vérnix caseoso, una sustancia blanquecina y grasa, similar a la cera, que protegerá al bebé hasta que nazca. A su vez, empieza a crecer el tejido graso, fundamental para la regulación de la temperatura y el metabolismo del feto, que cada vez necesita mayores depósitos de grasa corporal para contar con mayores dosis de energía.

¿Qué me puede pasar?

Te estás acercando a la mitad del embarazo y tu útero cada vez adopta una forma más ovalada, comprimiendo una serie de nervios que pueden causar calambres en manos y piernas. Las otras causas que pueden incrementar estas molestias es la retención de líquidos, la alteración de la circulación de la sangre y una disminución de los niveles normales de potasio y calcio. Escucha tu cuerpo y cuando sientas estos calambres, túmbate de lado y relájate. (link: Embarazo: actividades que mejoran tu estado)

Embarazo infecciones

A estas alturas, muy posiblemente, empieces a necesitar ropa nueva, sobre todo pantalones de premamá o vestidos anchos que te permitan moverte con mayor soltura. (link Consejos prácticos para el segundo trimestre)

Pruebas médicas

Las infecciones de orina son frecuentes entre las mujeres embarazadas por los cambios que se producen en la orina. Los gérmenes presentes en la orina a veces no dan síntomas, por lo que suele realizarse de manera rutinaria un análisis de orina para descartar cualquier infección. (link Urocultivos en el embarazo).

Estas infecciones se producen a causa de la compresión que ejerce el útero, en constante crecimiento, sobre los uréteres que dificulta el paso fluido de la orina. A medida que se acerca el momento del parto, el útero llega a presionar tanto la vejiga que llega a resultar complicado vaciarla completamente, de manera que este tiempo extra de la orina en las vías urinarias aumenta el riesgo de que determinadas bacterias colonicen la orina, sobre todo si no se extreman las medidas higiénicas, si se mantienen relaciones sexuales o si la embarazada tiene diabetes. (link Consejos para evitar infecciones de orina durante el embarazo)