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¿De qué hablamos cuando hablamos de criar? Criar no es sinónimo de educar, ni de enseñar, ni de aleccionar... Criar es nutrir, arropar, acunar, amamantar, abrazar. Criar es cuidar y proteger.
¿Por qué tanta controversia, entonces, sobre los estilos de crianza? Fundamentalmente porque existe un desconocimiento sobre las necesidades básicas de los bebés cuando nacen, y, si no conocemos sus necesidades, no podemos cubrirlas, cuidarlas ni protegerlas. Y los bebés tienen unas pocas necesidades, pero concretas y absolutamente vitales.

crianza con apegoAlimentación.
Los bebés dentro del útero materno no conocen el hambre. Se alimentan literalmente todo el tiempo a través del cordón umbilical. Además, su estómago es muy pequeño, como una canica más o menos, y nuestra leche se digiere muy rápido. Por eso debemos amamantar a nuestros bebés siempre que pidan, porque pasar hambre es un sentimiento desagradable y desconocido para ellos.


Contacto.
Los bebés crecen durante nueve meses en contacto permanente con su madre, abrazados y envueltos por el líquido amniótico. No conocen otra cosa. Por eso quieren estar en brazos, y si es en brazos de su madre, mejor. No para molestar, ni porque sean buenos o malos, o más listos que el hambre... sino porque, sencillamente, es lo que conocen.


Comunicación.
Los bebés no saben hablar. No saben decir: "me pica un pie" o "tengo sueño" o "tengo hambre" o "tengo calor"... no saben decir nada. Así que su manera de hacernos saber que nos necesitan es llorando. No prestar atención a sus llantos, dejarles llorar sin atenderlos es desconectarlos de su manera de hablar con nosotros, desconectarlos de su instinto de pedir ayuda... Y pretender que no lloren y se pasen el día callados es como si quisiésemos que no tuvieran voz.


Sueño.
Los bebés están acostumbrados a dormir mecidos por el movimiento materno, acunados por el vientre de la madre y acompañados por los sonidos del cuerpo de la madre (el pum-pum del corazón, las burbujas del estómago, su voz...). No duermen en una cuna, solos, lejos de todo y de todos, en silencio y a oscuras. Como mejor duermen es en brazos, acompañados por todo lo que conocen y que les hace sentir tranquilos.


Respuesta Inmediata.
Los bebés no entienden de tiempos ni de esperas. Para ellos, el que sus necesidades sean atendidas de la manera más inmediata posible, representa la estabilidad y la confianza en el mundo que les rodea y en sí mismos, en su capacidad de actuar sobre el entorno y en que haya alguien que vele por ellos.

Éstas son las necesidades que tiene un bebé cuando nace. Éstas y ninguna otra. Se trata, en definitiva, de proveer un estado lo más parecido al que tenía mientras estaba en el útero materno, de manera que todo lo nuevo que acontece cada día en la vida de un bebé ocurra en un estado y en un entorno de seguridad y de confianza.

Criar es, pues, comprender estas necesidades y aceptarlas. Y ver crecer a nuestros hijos e hijas respondiendo a ellas y ofreciendo la seguridad necesaria para explorar el mundo.

Nuria Otero Tomera