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Tos, mocos, malestar general, dificultad para respirar por la noche... Éstos son algunos de los síntomas de los resfriados, tan comunes en esta época del año. En TodoMaternidad te explicamos en qué consiste un resfriado y te damos diez sencillos consejos para aliviar sus molestias.

CrianzaPara empezar, ¿qué es un resfriado?
Se trata de una enfermedad vírica, lo que significa que se cura por sí sola. La infección actúa sobre las vías respiratorias, por lo que éstas se suelen inflamar y son la causa de los síntomas propios de este trastorno: tos, estornudos, mocos, dolor de garganta, fiebre, malestar general, nariz tapada, dificultad para respirar...
Se puede considerar como uno de los trastornos más frecuentes a partir del principio del curso escolar y, en la mayoría de los casos, dura entre 7 y 10 días en desaparecer. No obstante, si no tomamos ciertas precauciones, algunos de los síntomas se mantendrán durante semanas.

¿Por qué los niños son tan vulnerables a los resfriados?
Estas infecciones son tan frecuentes entre los niños porque su sistema inmunitario no está totalmente desarrollado y los agentes patógenos consiguen penetrar en su organismo con mayor facilidad. Además, si van a la escuela o a la guardería, el intercambio de virus y bacterias es constante, por lo que no es raro que tu hijo, a lo largo del curso escolar, se resfríe entre 6 y 8 veces. Ante esta circunstancia, no debemos alarmarnos, pues hemos de saber que, mientras el niño supera cada uno de estos resfriados, su organismo se está fortificando. Lo importante es que todos estos resfriados cursen sin acarrear mayores complicaciones como la otitis o la sinusitis, que requerirán la administración de antibióticos.

Consejos para aliviar las molestias

  • Beber muchos líquidos (agua, zumos naturales, caldo) para combatir la mucosidad y la tos, así como para contrarrestar la pérdida de agua a causa de una posible fiebre.
  • Dormir las horas necesarias, pues es sabido el poder reparador del descanso. Además, es conveniente que el niño duerma con la cabeza algo elevada o semi-incorporado.
  • Comer productos saludables y variados. No obstante, es preferible no obligar al niño a comer si no le apetece. Intentad ofrecerle lo que más le guste y que, a la vez, resulte nutritivo.
  • Aumentar la humedad en el espacio donde esté el niño para que las vías respiratorias no se resequen, sobre todo a la hora de dormir.
  • La ventilación del espacio donde esté el niño es básica para evitar la proliferación de los virus causantes de los resfriados.
  • Evitar que el niño esté en espacios donde se fume, pues el humo del tabaco puede aumentar la tos y la dificultad para respirar del niño.
  • Envolver al niño de un espacio tan confortable como sea posible. Si se encuentra con fuerzas, puede jugar al aire libre, pero sin sudar o sin pasar frío. En casa, hay que evitar las corrientes de aire o una temperatura demasiado elevada que lo haga sudar.
  • Higiene: hay que evitar que el niño se toque continuamente los ojos o la boca y lavarle a menudo las manos.
  • Bañar al niño facilitando que se produzca una gran cantidad de vapor (primero agua caliente y luego fría). Esto hará que el moco se haga más fluido y se pueda expulsar más fácilmente.
  • Despejar la nariz para destapar las vías respiratorias. Pueden ser útiles las gotas de solución salina o de suero fisiológico aplicadas en las fosas nasales. Si el niño es muy pequeño y no sabe expulsar la mucosidad, se puede recurrir a un aspirador nasal para aspirar las secreciones.

¿Es necesario acudir al médico?
Depende de los síntomas y de la edad del niño. En un principio, si presenta mucha dificultad para respirar, lo mejor será acudir al pediatra. También en casos de fiebre mantenida durante días o de malestar generalizado y permanente del niño. Si sólo hay mocos, algo de tos y cierta irritabilidad, bastará con seguir estos consejos y esperar a que el propio organismo del niño se restablezca. Si, a pesar de tus cuidados, el niño no mejora, lo mejor será consultar al pediatra para evitar que arrastre durante semanas algún lastre del resfriado, como la tos o los molestos mocos.